Cuando un gato tiene molestias digestivas —diarreas, vómitos, heces irregulares, malestar después de comer— no solo sufre él; también sufre quien lo cuida. Ver a un compañero felino incómodo, inquieto, sin ganas de jugar o acurrucarse como antes, toca fibras muy profundas. Por eso, muchas familias buscan alternativas más naturales y controladas, como la dieta BARF. Si estás aquí, seguramente es porque quieres ofrecerle algo mejor, algo que realmente lo ayude. Y eso ya dice mucho de ti.
Este artículo está diseñado para acompañarte paso a paso en la preparación de una dieta BARF suave, segura y especialmente pensada para gatos con sensibilidad digestiva. Sin tecnicismos innecesarios, sin copiar otras fuentes y con una mirada afectuosa hacia lo que de verdad importa: el bienestar de tu gato.
El resumen de la lectura
Qué es la dieta BARF para gatos
La dieta BARF (Biologically Appropriate Raw Food) consiste en alimentar al gato con ingredientes frescos, naturales y crudos, similares a lo que comería en libertad. No se trata solo de dar carne cruda: es una alimentación equilibrada que combina carne, vísceras, huesos triturados (o calcio), y algunos suplementos necesarios para que tu gato reciba todos los nutrientes que su organismo exige.
En gatos con problemas digestivos, esta dieta tiene un enfoque aún más especial: eliminar irritantes, aligerar la digestión y favorecer un tránsito intestinal más estable.
Por qué la dieta BARF puede ayudar a un gato con problemas digestivos
Los gatos están diseñados para digerir proteínas animales de forma rápida y eficiente. Cuando su dieta incluye ingredientes procesados, carbohidratos en exceso o aditivos, su sistema digestivo puede reaccionar con malestar. Al ofrecer BARF:
- Reducimos la irritación intestinal gracias a ingredientes frescos y sencillos.
- Mejoramos la digestibilidad, porque la proteína animal de calidad se aprovecha mejor.
- Controlamos completamente cada ingrediente, eliminando aquello que tu gato no tolera.
- Ayudamos al equilibrio intestinal, favoreciendo heces más firmes y regulares.
- Disminuimos gases y malestar, lo que muy pronto se ve reflejado en su energía y ánimo.
Y lo más bonito: cuando un gato vuelve a sentirse bien, recupera su carácter. Vuelven los juegos, los ronroneos, las siestas tranquilas. Son esos pequeños milagros del día a día.
Precauciones importantes antes de comenzar
Aunque la dieta BARF puede ser un gran apoyo, es esencial hacerlo bien, sobre todo con un gato vulnerable.
- Consulta con un veterinario para descartar enfermedades más serias.
- Introduce cambios de forma gradual.
- Mantén una higiene estricta al manipular carne cruda.
- Si tu gato nunca ha comido BARF, puedes empezar con preparaciones ligeramente cocinadas al vapor y avanzar hacia crudo cuando su digestión esté estable.
No hay prisa. Tu gato te mostrará su ritmo.
Ingredientes recomendados para gatos sensibles
Estos son ingredientes suaves, fáciles de digerir y apropiados para iniciar una dieta BARF en gatos con problemas digestivos:
Carnes magras
- Pollo
- Pavo
- Conejo
- Codorniz
Son proteínas ligeras, con poca grasa y muy bien toleradas.
Vísceras suaves
- Hígado (en cantidades controladas)
- Corazón
Otras vísceras pueden esperar hasta que el sistema digestivo esté más fuerte.
Huesos carnosos triturados o calcio
- Cuello o alas de pollo molidos
- Alternativa: suplementos de calcio si prefieres evitar hueso al inicio
Fibras suaves
- Calabaza cocida
- Acelga cocida
- Una pizca de psyllium
La fibra ayuda a regular el tránsito sin irritar.
Suplementos esenciales
- Taurina
- Omega 3 purificado
- Vitamina E
- Complejo de vitaminas B
- Calcio si no usas hueso
Proporciones recomendadas
Para un gato con digestión delicada, una fórmula equilibrada y suave sería:
- 80 % carne magra
- 10 % hueso triturado o calcio
- 5 % hígado
- 5 % otras vísceras suaves
- 1–2 % vegetales calmantes (opcional)
- Suplementos obligatorios
Si tu gato tiene diarrea persistente, puedes comenzar sin vísceras durante unos días e introducirlas muy poco a poco.
También puedes adquirir los menús ya elaborados y perfectamente equilibrados en www.guauandcat.com ¡Y de regalo una bolsa de snacks! Tan solo has de utilizar nuestro código RECETASBARF antes de finalizar tu compra.
Receta BARF suave para gatos con problemas digestivos
Esta receta está pensada para ofrecer un inicio seguro, digestivo y nutritivo.
Ingredientes (para 1 kg de mezcla)
- 800 g de pollo o pavo
- 100 g de cuello o ala de pollo triturada (o el suplemento de calcio equivalente)
- 50 g de hígado de pollo
- 50 g de corazón
- 20 g de calabaza cocida
- 1.000 mg de taurina
- 1 cápsula de omega 3
- 1 dosis de complejo B
- 1 dosis de vitamina E
Preparación
- Limpia la carne y retira excesos de grasa.
- Pica o tritura todos los ingredientes hasta lograr una textura uniforme.
- Añade los suplementos y mezcla muy bien.
- Divide en porciones pequeñas para 1 día.
- Congela por 48–72 horas.
- Descongela en la nevera antes de servir.
Servir este plato es casi como devolverle al gato un pedacito de su naturaleza.
Cómo introducir la dieta BARF sin causar molestias

- Empieza con un 10 % de BARF + 90 % de su comida actual.
- Cada 2–3 días aumenta un poco la cantidad de BARF.
- Observa:
- Heces
- Vómitos
- Ánimo
- Hambre
- Si aparece diarrea, retrocede y avanza más lentamente.
- Añade nuevos ingredientes uno por uno.
El objetivo es que su cuerpo se adapte sin estrés.
Errores comunes que debes evitar
- Usar vísceras en exceso.
- Preparar BARF sin suplementos esenciales.
- No controlar el calcio.
- Introducir demasiados ingredientes nuevos al mismo tiempo.
- Dejar la comida cruda demasiado tiempo fuera del frigorífico.
La clave está en la constancia y el cuidado.
Señales de mejora cuando la dieta funciona
- Heces firmes y con buen volumen
- Menos vómitos
- Más energía
- Pelaje brillante
- Buen ánimo
- Menos olores fuertes
Poco a poco, tu gato volverá a mostrarse como antes… o incluso mejor.





